Alexander Calder, Nancy. Foto: Ana Ferrero Horrach

Alexander Calder, Nancy. Foto: Ana Ferrero Horrach

Es posible que aun haya quien se sorprenda al descubrir que Mallorca es mucho más que un destino de sol y playa. Aunque últimamente parezca haberse convertido en el ingrediente de moda, la cultura ha tenido desde siempre un peso fundamental en la historia y evolución de la isla. Otra cosa es, y ha sido, como se ha gestionado este importante patrimonio, siendo notoria la histórica incapacidad de la mayoría de los políticos de turno para enfrentarse con acierto a los temas relativos al sector de la cultura. Afortunadamente Mallorca tiene un potencial cultural capaz de sobreponerse a incapacidades e impedimentos externos, pudiéndose encontrar una oferta cultural amplia y variada dependiendo de los gustos de los interesados.

Para aquellos amantes del patrimonio histórico, el centro de Palma les ofrece joyitas arquitectónicas capaces de hacer viajar en el tiempo a aquellos que las visiten: la catedral de Palma – conocida como la Seu – (siglo XIII), el Palacio de la Almudaina (siglo XIII), los baños árabes (siglo X – XII), la Lonja (siglo XV), el Castillo de Bellver (siglo XIV), etc. son tan solo algunos ejemplos.

Para quien la visita a exposiciones sea un imprescindible en su agenda, en los próximos meses va a tener la oportunidad de conocer “El arte mochica del antiguo Perú” en el CaixaForum de Palma (hasta el 31 de enero de 2016); de visitar la instalación de Marisa Albanese específicamente concebida para el patio del Casal Solleric (hasta el 1 de febrero de 2016); o de redescubrir la pintura abstracta y colorida del mallorquín Rafa Forteza en Es Baluard (hasta el 3 de marzo de 2016).

Ocupa un lugar cada vez más relevante en la esfera cultural de la isla la producción artística contemporánea, viéndose, aun tímidamente, como van surgiendo iniciativas que posibilitan la creación de nuevas obras de arte que fundamentan el patrimonio del mañana. Calviá se ha convertido en uno de los municipios pioneros en la promoción y difusión del arte urbano con el proyecto “BetArt” que cuenta ya con varias ediciones, gestionado en este caso por el Ayuntamiento de la localidad (mostrando como no es imposible pedir implicación política en temas culturales), en el que se hace un llamamiento a comisarios y artistas urbanos para que presenten sus proyectos de intervención artística. Y es que el arte en el espacio público está más presente de lo que nos damos habitualmente cuenta; es suficiente con dar un paseo por Palma para percatarse del gran número de esculturas que pueblan las calles y plazas, pudiendo encontrar obras de autores tan famosos como Alexander Calder o Joan Miró (ambas en los Jardins de s’Hort del Rei), siendo, y nunca mejor dicho, un regalo artístico al alcance de todos.

Ana Ferrero Horrach – Ciceró dArt

Artículo original para la revista Más Mallorca http://www.masmallorca.es/